
Una vez más, Nacional mostró ser eso; una zurda, un cabezado aislado, un pelotazo que complica, una guapeada en el área, etc. Es poco, muy poco lo que muestra Nacional en la cancha, pero en este fútbol es sufuciente. Cada dia mas degradado, nuestro deporte madre lleva a concebir triunfos de equipos que realmente no lo merecen. Y no fue la excepción este ultimo domingo en el Gran Parque Central.
Nacional arrancó con varios cambios con respecto al partido contra Juventud por la primera fecha del Torneo Clausura, sobre todo en la zaga, colocando a los Rodriguez (Mathías y Martin), la vuelta de Victorino y confiando nuevamente en Rodrigo Munhoz bajo los tres palos. En términos generales, buen partido de estos, a excepción del lateral derecho argentino (Mathías Rodriguez) que vuelve a mostrar lo rápido que se olvidó de jugar al fútbol desde que pisó tierras uruguayas. Un joven que deslumbró en su llegada por su denotada técnica, subida por el lateral, un "buen pie" (como se le dice ahora a quien entrega la pelota redonda a un compañero), y sobre todo por su eficacia táctica, bueno, al parecer, se "uruguayizó", y aprendió rapidamente a tirar pelotazos a nadie, a desordenarse tácticamente y a jugar de "cabeza gacha". Por otra parte, su compatriota Dominguez, fue solo una gran zurda en el primer tiempo (suficiente para que anotara un golazo con un tiro de 25metros que, ayudado por un poco ágil Navarro Montoya, le diera la victoria a los tricolores) y con un segundo tiempo más que correcto del goleador del partido. Tanto el arquero como los dos centrales tuvieron un partido interesante, más que nada, el guardavalla que demuestra tener "pasta de crack" que ayudada por su confianza lo va a llevar muy lejos.
El primer tiempo fue del local, con un pálido Tacuarembó que casi no inquietó ofensivamente y se encargó de recuperar los balones que perdía su rival a la hora de atacar. Nacional tuvo en Lodeiro a un claro conductor, que, por momentos su rapidez le jugó en contra, por no saber poner la pausa y buscar a algun compañero mejor ubicado, pero sin embargo, fue ampliamente el mejor de Nacional los primeros 60 minutos de juego. De todos modos, fomentemos jugadores que juegan a un ritmo normal como él y no a quienes se hacen llamar conductores porque no pueden correr a nadie y solo tiran pelotas largas para que lo hagan otros. Los restantes mediocampistas, entiendase; OJ. Morales, Arismendi y A.Fernandez, tuvieron grandes altibajos en el transcurso del encuentro. Mientras que arriba tanto García como Mondaini fueron bien neutralizados por una defensa que los apretó con mas de un hombre siempre.
En el segundo tiempo la sabiduría de Carlos Manta se limitó a poner hombres con buena altura en el área de Nacional, aprovechandose de la escasa estatura de sus defensas, táctica que no pareció tener los éxitos buscados. Pasada la mitad del complemento, entró Ángel Morales, quien volcó sus casi 34 años de técnica, pero que desbordaba falta de ritmo. Y nuevamente, entrando desde el banco de relevos, el "casique" entró con la flecha punzante e inquietó a rivales cada vez que le tocó participar, se nota una mejoría, sobre todo física en él.
Nuevamente el pueblo tricolor se va preocupado, aburrido, y acostumbrandose a ganar jugando mal, cosa que la mentalidad del hincha albo, desconocía.
